Materia que vuelve a nacer
La lana que antes se quemaba por no cubrir costes ahora se clasifica, se lava en circuitos cerrados y se convierte en fieltros técnicos, aislamiento para refugios y tejidos suaves. Los descartes regresan como acolchados, tapices o compost, cerrando un círculo que protege suelos, bolsillos y dignidad profesional.